El desafío
Baguette no es una marca nueva ni una apuesta incierta: casi 30 años en Mar del Plata, cinco sucursales, parte de la rutina diaria de miles de familias. Ese peso es justamente lo que hacía más notorio el problema. Antes de Muta, la comunicación estaba en manos de community managers sueltos, y parte del contenido estaba hecho con inteligencia artificial de forma deficiente, sin representar ni de cerca la calidad real del producto. El resultado no era falta de gente que quisiera a la marca, era gente que la seguía hacía años y no tenía ningún lugar real donde expresar ese apoyo.
Qué hicimos
Empezamos con un rediseño visual completo y una estructura de contenido en cinco ejes: productos, situaciones de consumo, promociones, detrás de la panadería y experiencia en los locales. Los primeros resultados confirmaron qué era lo que faltaba, mostrar el producto real, bien filmado, con gente real detrás. El lanzamiento del Cream Roll (10.242 de alcance, 219 compartidos) y el reel “El combo para compartir”, con la pregunta “¿con quién vendrías?” como gancho, fueron los contenidos que mejor combinaron alcance e interacción del período.
Lo que cambió
Con la fórmula funcionando, sumamos pauta a una cuenta que nunca había hecho publicidad, y en paralelo encaramos un proyecto de sitio web pensado para algo más que mostrar la marca: cada persona que escanea el QR de la carta en cualquiera de las sucursales queda trackeada, lo que habilita retargeting real. No es solo una web institucional, es la base de datos de públicos que hoy retroalimenta las campañas y que el día de mañana, si Baguette abre una sucursal nueva, ya va a estar armada y lista para usar.



