El desafío
Un logo que es apenas una tipografía alcanza para probar un producto. Para hacerlo crecer, no. Con eso llegaron Matías Nahuel González y Nico, los dos socios fundadores de @liftmate.ar, en abril de 2026: un producto definido, un nombre y una marca que todavía no contaba nada de lo que ellos querían decir.
El producto es un suplemento en polvo, sin sabor, que se disuelve en el agua del mate. Ellos lo llaman “el primer activador de mate argentino”. En el formulario con el que arrancamos, Matías contó de dónde salió: “Todo nació como una idea en 2025. Tanto Nicolás como yo (Matías) somos adultos de 26 años con la costumbre de leer y tener la mente siempre en crear algo, aunque no siempre se materializa. En este caso decidimos llevarlo a la realidad.”
También tenían claro qué problema querían resolver: “el argentino quiere rendir más, vivir mejor y cuidarse pero no quiere perder lo que lo hace argentino para lograrlo”. Y qué no querían ser: “Algo tan ‘profesional’ que sea frío y no conecte.” Ahí estaba la apuesta. Si la marca se veía como un suplemento más, perdía justo lo que ellos querían defender. Lo dijeron con sus palabras: “No queremos que el cliente sienta que compró un suplemento. Queremos que sienta que le dio a su ritual cotidiano el lugar que siempre mereció.”
Qué hicimos
Antes del diseño hubo una asesoría con Matías Cardoselli, de Muta. Después de esa charla, los chicos decidieron ir por el desarrollo de marca completo.
El proyecto arrancó el 4 de mayo. Quimey Morán, la diseñadora a cargo, armó la investigación a partir del formulario: palabras clave, valores, público (argentinos de 20 a 40 años), moodboard, competencia y referencias. Florencia Morán, que coordinó todo el proceso, le pidió sumar una jerarquía de valores sacada de lo que los chicos habían escrito, y Quimey la agregó. En la primera reunión revisamos con ellos esa investigación y las cuentas que tomaban como referencia: qué les gustaba y qué no.
Recién después vino el arquetipo: 70% Creador y 30% Héroe, con una personalidad cercana, confiable, innovadora, orgullosamente argentina y simple. Quimey lo explicó así: armamos el arquetipo junto con el tono, la voz y la personalidad “para saber cómo se comunica antes de empezar a diseñar cómo se ve”.
En la segunda reunión llevamos cuatro direcciones de logo y dos paletas. Una tradicional, con textura y guarda pampa. Otra sobre bienestar y fluidez, con una hoja de yerba mate. Una tercera con un rayo armado desde la letra L. Y una cuarta con más peso, que jugaba con la idea de una pila. Como dice el carrusel donde contamos el proceso: hicimos pruebas, MUCHAS pruebas.
En el formulario, los chicos habían escrito una frase que terminó ordenando el logo: “No buscamos reemplazar el ritual, sino elevarlo.” El nombre ya iba por ahí, porque Lift significa elevar.
El logo final es una sans serif de terminaciones redondeadas donde la L integra una hoja de yerba mate. En palabras de Quimey, ese detalle “se presenta como algo que se agrega para mejorar algo, y no para modificarlo (al igual que hace su producto con el ritual del mate)”. La L sola quedó como isotipo.
Una identidad para usar
En la tercera reunión, el 1 de julio, el logo ya estaba definido y la identidad empezó a crecer alrededor. Los chicos habían pedido verdes, “por supuesto relacionado al mate”, y la paleta final tiene dos verdes y un crema como base, dos rojizos de apoyo y un amarillo de acento. Colores tradicionales, pero no tanto. Para la tipografía comparamos dos combinaciones y quedó Gélica para títulos con Raleway para destacados y textos.
Los elementos gráficos salen del mismo logo, partiendo de la hoja de yerba: círculos, rectángulos redondeados y óvalos, con muchas combinaciones para que los chicos puedan jugar según la pieza que diseñen. Esa idea de que todo se desprenda del logo la sumó Flor. Entre las aplicaciones hubo una gorra que, la verdad, la queríamos para nosotros también.
El 15 de julio, en la cuarta reunión, entregamos el manual de marca: 43 páginas con logo, paleta, tipografías, patrones, íconos y aplicaciones, para que puedan ver cómo funciona todo en la vida real. Un manual no sirve de mucho si después nadie sabe cómo usarlo, así que además les dejamos el logo, el isotipo y los elementos en jpg, png, svg y ai, más un editable de Canva con placas para redes, para que tengan de dónde partir cada vez que diseñen.
Al cierre de la etapa, Matías Cardoselli les sumó de regalo un informe de mercado, “Antes de Cebar”, armado con más de 45 fuentes, 7 casos internacionales y 8 jugadores locales mapeados.
En agosto seguimos con el doypack del primer producto, la línea Foco y Energía. Flor llevó la propuesta inicial y los chicos aportaron una palabra que no estaba: vieron un producto parecido en Estados Unidos que usaba “productividad” y se la pidieron sumar. El frente final dice “Foco | Productividad | Energía”. Los archivos finales quedaron listos el 28 de agosto.



