El desafío
Una marca que nace sin historia no tiene nada para mostrar, entonces lo único que puede vender es hacia dónde va. Así llegó Gravel Zone a Muta a mediados de 2024: sin logo, sin colores, sin slogan y con una frase que lo resumía todo en el formulario de arranque: “Es un desarrollo nuevo, por lo que el histórico es nulo”.
Lo que sí había era una apuesta clara. El gravel es una modalidad del ciclismo que mezcla ruta y montaña, y en palabras del cliente es “un nicho muy nuevo dentro del ciclismo pero que se está desarrollando de manera muy acelerada en Europa y USA”. Querían “ser los primeros en apostar a este segmento a nivel nacional”. El plan iba más allá de una tienda: un e-commerce especializado, un club, eventos y viajes alrededor de la disciplina. Y en el equipo tenían a un profesional del ciclismo, referente de la actividad en su zona, para asesorar a quien entrara.
Cuando un negocio quiere abrir un nicho, el primer rival es el desconocimiento. Nadie busca algo que todavía no sabe que existe. La marca tiene que explicar la disciplina y, al mismo tiempo, hacer que alguien quiera ser parte. Al final del formulario, el cliente dejó lo que esperaba del trabajo: “Que me identifique y me sienta orgulloso de llevarlo como estandarte de marca”.
El formulario tenía una pista más importante que cualquier referencia visual. El cliente no quería replicar el ciclismo de siempre: “Buscamos quitar un poco la competitividad que existe en la ruta y en el MTB para llevarlo a un punto más lúdico y de disfrute”. Pedía una marca “cercana y divertida, pero siempre respetuosa”, para un público de 30 a 65 años que disfruta de la bici y del aire libre.
Qué hicimos
La primera entrega, que armó Quimey Morán, fue una presentación de estilos con un objetivo explícito: encontrar un estilo “que logre representar lo que se expresó en el formulario”. Llevaba cuatro caminos tipográficos y cuatro isologos posibles. Uno de esos caminos ya era una tipografía redondeada, con las terminaciones en curva, que transmitía diversión y cercanía sin perder la referencia a la aventura. Es la línea que terminó en el logotipo final.
La paleta salió del mismo lugar que la disciplina. En la segunda entrega, presentada en reunión con el cliente, los colores se extrajeron “de la naturaleza del gravel”: tierra, verdes y azules. En la tercera quedó definido el isologo y llegaron tres propuestas de logotipo. Ahí recomendamos una por escrito, la segunda, “debido a su innovación, tipografía y significado”, y por su legibilidad para aplicarla en muchos productos distintos.
No todo salió a la primera. Los colores secundarios de la tercera entrega (un amarillo, un naranja y un rosa) se cambiaron por completo en la cuarta, por un bordó, un coral, un violeta y un tono arena. Los primarios, en cambio, se mantuvieron.
En paralelo, Florencia Morán armó la identidad verbal. Gravel Zone quedó construida sobre tres arquetipos con peso distinto: Explorador en un 50% (libertad, aventura, conexión con la naturaleza), Compañero en un 25% (comunidad, ciclistas de todos los niveles) y Héroe en otro 25% (superación y desafío). Esa mezcla resuelve lo que pedía el formulario: sacarle peso a la competencia sin borrarla, porque el desafío también es parte del gravel. De ahí salió un tono con tres registros: cercano y amigable por defecto, motivador cuando se habla de un desafío y descontracturado en lo informal.
Una marca lista para salir
El isologotipo junta las dos mitades de la disciplina. En el manual lo describimos con cercanía y apertura, curvas y “un trazo que representa el camino que recorren las bicicletas”. En la lectura del equipo, la G representa la ruta y lo técnico, y la Z invertida, la montaña y la comunidad. El logotipo repite esa idea: tipografía redondeada y una sustracción hecha con el mismo elemento del isologo.
Todo terminó en un manual de marca de 45 páginas, ajustado con las modificaciones que surgieron en una reunión de revisión con el cliente. Además del manual, Gravel Zone recibió los editables del isologo, los logotipos, los elementos gráficos y las tipografías.



