El desafío
Il Toscano era, desde hacía años, el nombre de referencia en alimentos sin gluten de Mar del Plata, con una comunidad fiel construida en el mostrador. Pero nunca habían trabajado su marca ni su comunicación digital: el Instagram no tenía estética ni tono definidos, y no existía una web pensada para vender a mayoristas. Antes de Muta habían probado con un servicio de redes suelto, sin ver resultados de negocio, lo que dejó al dueño desconfiado de invertir en algo más grande, viniendo además de un rubro más tradicional. Cuando empezaron a aparecer marcas secundarias respaldadas por grandes cadenas, con mucho más presupuesto, la diferencia se notó rápido: para cualquiera que no los conociera de antes, Il Toscano directamente no existía. Ser conocidos en el mostrador no alcanzaba si nadie los encontraba en internet.
Qué hicimos
Aprovechamos que la competencia local todavía era chica y arrancamos por la base: contenido pensado primero para la gente que ya los conocía, para construir el engagement y la interacción que la marca nunca había trabajado. Esa valoración social no era un fin en sí mismo, iba a ser la que definiera la próxima batalla, la de salir a vender fuera de la ciudad. Una marca fuerte en producto pero con presencia digital desordenada, que parecía más chica y menos profesional de lo que realmente era, empezó a percibirse como lo que siempre fue: la marca líder en productos sin gluten.
Cuando Il Toscano salió a vender su marca a Buenos Aires y a comercios gastronómicos de otras provincias, mercados donde nadie los conocía a ellos ni a su competencia, cualquiera que los buscara iba a encontrar las dos marcas al mismo tiempo. Ahí gana el que tiene comentarios y comunidad real, no el que tiene más presupuesto pero solo contenido institucional. Reconstruimos la web desde cero, pensada para captar clientes potenciales mayoristas, y salimos a correr campañas B2B apalancadas en esa prueba social ya construida. En paralelo trabajamos junto a ellos para profesionalizar y agilizar el proceso de atención a esas consultas, filtrando desde la propia web quién buscaba comprar y quién quería revender.
Lo que cambió
Con el canal B2B ya en marcha, nos metimos a pensar el canal B2C. Uno de los mayores pedidos, o más bien objeciones, de ese público era que no querían comprar cajas separadas de productos sueltos: buscaban algo parecido a la experiencia de elegir un poco de cada cosa que se vive en el local. Con ese insight ayudamos a planificar el Box Il Toscano, una selección con un poco de cada uno de sus productos más vendidos, pensada para un ticket medio de compra online, y después nos encargamos de desarrollar el packaging y la experiencia de compra alrededor de esa caja, dentro de la tienda nueva que armamos para el canal.



